14.6 C
Bruselas
Domingo, octubre 2, 2022

TU Eindhoven lidera un proyecto financiado por la UE para producir combustible de aviación sostenible

EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD: Las informaciones y opiniones reproducidas en los artículos son propias de quienes las expresan y es de su exclusiva responsabilidad. La publicación en The European Times no significa automáticamente la aprobación de la opinión, sino el derecho a expresarla.

Redacción
Redacciónhttps://www.europeantimes.news
The European Times News tiene como objetivo cubrir noticias importantes para aumentar la conciencia de los ciudadanos de toda Europa geográfica.

Más del autor

Utilizando materias primas abundantes y de bajo coste, el proyecto HIGFLY, financiado por la UE, se propone producir combustibles de aviación sostenibles que pueden reducir en gran medida las emisiones de gases de efecto invernadero de los aviones.

La pandemia de corona ha asestado un duro golpe a la industria de las aerolíneas, pero se espera que volar siga siendo una parte importante de nuestra movilidad, con todos los impactos negativos asociados en el medio ambiente. Los científicos de TU/e, junto con investigadores de TNO, los principales actores de la aviación Boeing y SkyNRG, y otros socios de España, Alemania y el Reino Unido, están lanzando HIGFLY, un nuevo proyecto de investigación que tiene como objetivo crear combustibles de aviación sostenibles y rentables (también conocidos como SAFs) a partir de biomasa residual. “Queremos contribuir a una industria aérea que emita menos gases de efecto invernadero al medio ambiente. Los combustibles de aviación fabricados a partir de materias primas de segunda generación pueden desempeñar un papel muy importante en esto”, dice la investigadora de TU/e ​​Fernanda Neira d'Angelo, quien es la coordinadora del proyecto HIGFLY.

Según la UE, las emisiones directas de CO2 de la aviación representan el 3 por ciento de las emisiones de CO2 de la UE. A nivel mundial, la aviación representa el 2.5 por ciento de las emisiones de CO2. Esto puede no parecer mucho, pero considere que si la aviación comercial global fuera un país, sería rango número seis en las emisiones nacionales de CO2, entre Japón y Alemania.

LA PROMESA DE LOS COMBUSTIBLES DE AVIACIÓN SOSTENIBLES

Para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de CO2 establecidos por el sector de la aviación (50 por ciento de reducción para 2050 en comparación con los niveles de 2005), el uso de combustibles de aviación sostenibles (SAF) debe aumentar considerablemente. Aunque algunas aerolíneas, incluida la insignia holandesa KLM, han estado experimentando con SAF, el consumo global actual sigue siendo inferior al 0.5 por ciento del consumo total de combustible de aviación.

Si bien se espera que la demanda de SAF aumente durante la próxima década, su aceptación se ve frenada por el costo, ya que el precio de los SAF es aproximadamente de dos a cinco veces mayor que el del combustible de aviación convencional.

Otro aspecto crucial es la sostenibilidad de las materias primas utilizadas, para garantizar que el impacto neto del uso de combustibles de aviación sostenibles sea mucho menos negativo que con los combustibles fósiles. Es clave utilizar recursos que no sacrifiquen la seguridad alimentaria, el medio ambiente o la biodiversidad.

ALTAMENTE

El proyecto HIGFLY, una colaboración entre TU/e, TNO, SkyNRG, Boeing y cinco socios más de España, Alemania y el Reino Unido tiene como objetivo cambiar todo eso. Este consorcio formado por académicos, institutos de investigación e industria desarrollará tecnologías nuevas y más eficientes para producir combustibles de aviación sostenibles avanzados utilizando biomasa abundante y de bajo costo de segunda generación (es decir, no alimentaria) a partir de un amplio conjunto de materias primas, como los residuos. de la silvicultura y la agricultura.

La producción de SAF a partir de biomasa implica un reactor en el que el biomaterial se transforma en moléculas que pueden utilizarse como precursor de combustible para aviones sostenible, utilizando catalizadores y disolventes novedosos. Luego, este producto se separa utilizando membranas cerámicas, lo que ahorra alrededor del 35 por ciento de la energía durante los pasos del proceso que consumen más energía.

Según el investigador de la TU/e ​​y coordinador del proyecto Fernanda Neira D´Angelo, el enfoque adoptado por HIGFLY es único. “La tecnología que estamos proponiendo es diferente a la utilizada por otros para producir SAF. Usamos furánicos como un precursor clave en el proceso de producción de combustible. Combinado con nuestros nuevos catalizadores, solventes y membranas, esto promete hacer que el proceso HIGFLY no solo sea muy eficiente, sino que también tiene el potencial de reducir las emisiones de CO2 de manera mucho más efectiva que otros enfoques, con expectativas de una disminución en el rango de 70 al 90 por ciento.”

FINANCIADO POR LA UE

HIGFLY ha recibido financiación del programa de investigación e innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea (bajo el acuerdo de subvención N°101006618). De la subvención total de la UE de 4 millones de euros, un millón de euros se utilizará para apoyar a TU/e ​​en el desarrollo de tecnología. El proyecto tendrá una duración total de cuatro años y los primeros resultados preliminares se esperan para 2022.

Además de TU/e, TNO, SkyNRG y Boeing, el consorcio HIGFLY reúne a las siguientes organizaciones y empresas: Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC-ITQ), Fraunhofer-Gesellschaft zur Förderung der angewandten Forschung, Johnson Matthey, Institut für Energie - und Umweltforschung (ifeu), y KNEIA.

- Publicidad -
- CONTENIDO EXCLUSIVO -punto_img
- Publicidad -
- Publicidad - punto_img

Debe leer

Últimos artículos