11.3 C
Bruselas
Jueves 29 de septiembre de 2022

La historia de la estación de tren abandonada más grande del mundo

EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD: Las informaciones y opiniones reproducidas en los artículos son propias de quienes las expresan y es de su exclusiva responsabilidad. La publicación en The European Times no significa automáticamente la aprobación de la opinión, sino el derecho a expresarla.

Gastón de Persigny
Gastón de Persigny
Gaston de Persigny - Reportero en The European Times News

Más del autor

En 1928, la Estación Internacional de Canfranc era la más grande de Europa. Fue el centro de transporte más importante que conectaba España y Francia durante 50 años.

Canfranc también fue popular entre los directores de cine. A menudo se filmaban películas en su territorio, como escenas del culto "Doctor Zhivago".

Por sus colosales dimensiones -plataformas de más de 200 metros de largo, una magnífica fachada y una ubicación inusual- en las montañas a 1200 metros de altitud, la estación se ha ganado el apodo de “el Titanic de las montañas”.

Desde el punto de vista de la arquitectura, es un excelente ejemplo de una combinación de clasicismo y art nouveau. El mármol, el hormigón y el vidrio, propios del clasicismo, se utilizaron como materiales principales para la construcción.

Desgraciadamente, la estación dejó de funcionar en 1970 cuando, a consecuencia de un accidente de tren, se destruyó el puente que unía Francia y España. La presión financiera de la compañía ferroviaria nacional francesa obligó al gobierno francés a abandonar la reconstrucción del puente, lo que provocó el cierre de la frontera hispano-francesa en este tramo.

Después de eso, el servicio “Montaña Titanic” dejó de ser rentable para el gobierno español y se detuvieron las obras en la estación.

Es interesante señalar que en uno de los túneles contiguos a Canfranc se construyó un singular laboratorio de investigación a 850 metros de profundidad. Su ubicación permitió proteger completamente el laboratorio de la radiación cósmica, lo que permitió realizar libremente experimentos científicos con materia oscura.

Así, aunque la estación no funciona desde hace 50 años como nudo de transporte, sigue siendo útil para el mundo.

Actualmente, el área principal de la estación está abandonada, pero la empresa administradora continúa manteniendo la fachada en condiciones decentes. Las autoridades españolas tienen grandes planes para convertir la estación en un hotel de lujo.

Le daría nueva vida al “Titanic of the Mountains”, que aún conserva restos de su antigua gloria.

En su libro 'El Canfranc, Historia de un tren de leyenda', Alfonso Marco, historiador y técnico de la Subdirección de Innovación Tecnológica del gestor de infraestructuras ferroviarias españolas Adif – él mismo nacido en el seno de una familia de ferroviarios de Canfranc- escribe que el coste de la obra se estimó en 3.2 millones de pesetas (equivalente aproximado a 20,000 €), más más de 1.2 millones (7,200 €) para la construcción de accesos, muelles y otras facilidades. 

- Publicidad -
- CONTENIDO EXCLUSIVO -punto_img
- Publicidad -
- Publicidad - punto_img

Debe leer

Últimos artículos