Cristianismo / Cultura / Religión

El Salvador del Ojo Insomne ​​Tipografía Iconográfica

2 minutos de lectura Comentarios
El Salvador del Ojo Insomne ​​Tipografía Iconográfica

El Salvador del Ojo que No Duerme (en griego, «Christos Anapesson») es un tipo iconográfico único que representa a Cristo joven, recostado en diagonal sobre un féretro con los ojos abiertos y la cabeza apoyada en la mano derecha. La Virgen María y un ángel se encuentran frente a él, y sobre el féretro hay un ángel volando con los instrumentos de la Pasión: una cruz, una lanza y un bastón. Un jardín florido suele servir de fondo.

El Salvador del Ojo Que No Duerme es una representación simbólica de Cristo, desarrollada a partir de ciertas profecías del Antiguo Testamento en las que Cristo es comparado con un león (Génesis 49:8-9, Apocalipsis 5:5, entre otras). La ciencia natural medieval atribuyó al león una serie de propiedades fantásticas (la reanimación de cachorros por una leona al tercer día de nacer, dormir con los ojos abiertos, etc.), que a su vez recibieron una compleja interpretación simbólica: se las consideraba un prototipo de la muerte y resurrección de Cristo. En particular, dormir con los ojos abiertos simboliza la muerte humana, que de ninguna manera puede reflejar la divinidad («se durmió en la carne, como muerto, y no en la Divinidad» – libro ABC del siglo XVII). Todas estas ideas se reflejan en el icono, que representa al joven Cristo en un lecho, a la Madre de Dios inclinada sobre él y a ángeles con los instrumentos de la Pasión (los instrumentos de la Pasión revelan el verdadero significado del sueño en el que se encuentra Cristo: el sueño de la muerte). Finalmente, la imagen del Cristo-León despierto (Salmo 120:2-4) tiene un significado más específico: el cuidado constante de Dios por el hombre. Esta escena aparece en el arte bizantino y ruso antiguo a finales del siglo XIV y principios del XV.

Apocalipsis de Juan

5:5 Y uno de los ancianos me dijo: «¡No llores! Mira, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos».

Salmo

120:2 Mi ayuda viene del Señor, que hizo los cielos y la tierra.

120:3 No permitirá que tu pie resbale; el que te guarda no dormirá;

120:4 No dormirá. Y el que guarda a Israel no duerme.