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El Parlamento aprueba el acuerdo entre la UE y México.

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El Parlamento aprueba el acuerdo entre la UE y México.

Los eurodiputados aprueban una alianza modernizada diseñada para reducir los aranceles, ampliar el acceso a la contratación pública y vincular más estrechamente el comercio con los compromisos democráticos.

El Parlamento Europeo ha aprobado dos acuerdos entre la UE y México que podrían transformar una de las alianzas latinoamericanas más importantes de Europa, al brindar respaldo político a la reducción de aranceles, un mayor acceso al mercado y una cooperación más sólida en materia de estado de derecho, corrupción y derechos humanos.

Los eurodiputados votaron en Estrasburgo el miércoles 8 de julio a favor del acuerdo global modernizado y de un acuerdo comercial provisional, allanando el camino para que el Consejo avance hacia su conclusión formal. La votación no implica la entrada en vigor inmediata de la alianza en su totalidad: el acuerdo más amplio aún necesita la ratificación de los Estados miembros de la UE y México. Sin embargo, representa un paso parlamentario decisivo en un asunto que Bruselas considera tanto comercial como geopolítico.

Según el Voto del Parlamento EuropeoEl acuerdo global modernizado fue aprobado por 479 votos a favor, 119 en contra y 65 abstenciones. El acuerdo comercial provisional fue aprobado por 474 votos a favor, 131 en contra y 60 abstenciones.

Un acuerdo comercial con peso estratégico

El marco actualizado pretende sustituir el acuerdo UE-México que ha regido las relaciones desde el año 2000. Sus disposiciones comerciales abarcan los aranceles aduaneros, la protección de las innovaciones y los productos tradicionales europeos, y el acceso a las licitaciones públicas en México. El acuerdo provisional busca que los elementos comerciales se apliquen con mayor rapidez, sin tener que esperar a que se completen todas las ratificaciones nacionales necesarias para la asociación más amplia.

Para los exportadores de la UE, las ventajas principales son tangibles. El Parlamento afirma que el acuerdo podría eliminar casi todos los aranceles restantes y ahorrar a las empresas de la UE hasta 100 millones de euros anuales en derechos de aduana. Asimismo, señala que, en el escenario más ambicioso, las exportaciones totales de bienes y servicios de la UE podrían aumentar hasta un 75 %.

Esas cifras son importantes en un momento en que Europa está tratando de diversificar las relaciones comerciales y reducir la exposición a la imprevisibilidad de las políticas arancelarias. La votación se produce poco después de que el bloque sellara un acuerdo independiente. Acuerdo arancelario entre la UE y EE. UU., lo que subraya cómo la política comercial se ha convertido en parte de la búsqueda más amplia de estabilidad por parte de Europa en una economía global fragmentada.

Agricultores, contratos públicos y nombres protegidos

Los productores agroalimentarios figuran entre los principales beneficiarios. Según el Parlamento, los aranceles mexicanos sobre algunos productos europeos, como el queso y la carne de cerdo, pueden alcanzar el 45%. El acuerdo también protegería 568 indicaciones geográficas de la UE en México, lo que ilegalizaría la venta de imitaciones de especialidades gastronómicas regionales protegidas.

El capítulo sobre contratación pública también tiene una gran relevancia política. Los eurodiputados señalaron que el acuerdo otorga a los licitadores de la UE acceso a los mercados de contratación pública en 14 estados mexicanos y a una gama más amplia de contratos públicos. Asimismo, solicitaron que se sigan realizando esfuerzos para ampliar las oportunidades de contratación a todos los estados mexicanos, al tiempo que acogieron con satisfacción las disposiciones que permiten la consideración de factores ambientales y sociales en las compras públicas.

Para México, el acuerdo fortalece el acceso a un bloque que sigue siendo uno de sus socios económicos clave. La Comisión Europea describe a México como el segundo socio comercial más grande de la UE en América Latina, mientras que la UE es el tercer socio comercial más grande de México y su segundo mercado de exportación más grande. Resumen del acuerdo UE-México Según indica, el nuevo marco también tiene como objetivo garantizar el suministro seguro de los materiales necesarios para las transiciones ecológica y digital.

Los compromisos en materia de derechos pasan ahora a la fase de implementación.

El acuerdo no se limita a un simple expediente arancelario. La resolución parlamentaria que lo acompaña sitúa la colaboración en un marco político más amplio, haciendo hincapié en los principios democráticos, el Estado de derecho y los derechos humanos fundamentales. Apunta al diálogo institucional sobre la protección de los actores de la sociedad civil, los periodistas y los defensores de los derechos humanos, así como a la cooperación en materia de independencia judicial, transparencia, lucha contra la corrupción, blanqueo de capitales y delincuencia organizada.

Ese lenguaje dota al acuerdo de una estructura basada en valores, pero su implementación determinará si esos compromisos tienen peso. Los acuerdos comerciales pueden abrir mercados y generar influencia, pero también pueden convertirse en instrumentos técnicos a menos que los parlamentos, la sociedad civil y las comunidades afectadas puedan examinar cómo se aplican las obligaciones.

Los siguientes pasos se centran ahora en el Consejo y los procesos de ratificación nacionales. Se prevé que el acuerdo comercial provisional entre en vigor el primer día del segundo mes posterior a que la UE y México se notifiquen mutuamente la finalización de los procedimientos internos. El acuerdo global modernizado, de mayor alcance, tardará más tiempo en entrar en vigor, ya que requiere la aprobación de todos los Estados miembros y de México antes de que pueda sustituir por completo el marco vigente.

Para Bruselas, la votación del miércoles es una señal de que Europa desea estrechar lazos con socios democráticos más allá de su entorno inmediato. Tanto para México como para la UE, el trabajo más arduo comienza después de las firmas: lograr que el comercio, las compras públicas y la cooperación política sean creíbles para las empresas, los trabajadores, los agricultores, los periodistas y las organizaciones de la sociedad civil a ambos lados del Atlántico.