Miles de millones de residuos peligrosos podrían acabar pronto en el asfalto. Científicos de España e Italia han desarrollado una tecnología que convertirá las colillas de cigarrillos en un aditivo que refuerza la superficie de las carreteras. Los resultados del estudio sorprendieron incluso a los propios autores.
Las colillas de cigarrillos son un problema para el medio ambiente.
Según datos citados por un equipo de investigadores de la Universidad de Granada y la Universidad de Bolonia, cada año se desechan alrededor de 9 billones de colillas de cigarrillos en todo el mundo. Estas acaban en playas, bosques, embalses y suelos, donde permanecen en el medio ambiente durante décadas. Sus componentes —principalmente fibras de celulosa y plástico— se descomponen muy lentamente y representan un riesgo ambiental significativo.
Los residuos de cigarrillos electrónicos, que contienen mayor cantidad de fibras sintéticas y productos químicos, resultan especialmente problemáticos. Los investigadores destacan que los métodos de reciclaje tradicionales no son adecuados para este tipo de residuos complejos. El enfoque innovador no solo puede reducir los problemas relacionados con el asfalto, sino también mejorar sus características técnicas.
¿Cómo refuerzan las colillas de cigarrillos el asfalto?
Los investigadores ya están produciendo gránulos especiales a partir de colillas de cigarrillos recicladas. En el proceso tecnológico, se retiran los extremos que contienen ceniza orgánica, y la parte restante, compuesta principalmente de fibras de celulosa y plástico, se tritura y se mezcla con cera. La masa resultante se prensa, se calienta y se corta en gránulos.
Este aditivo se incorpora directamente a la masa de betún caliente. Bajo la influencia de la temperatura, la cera se funde, liberando fibras que refuerzan la estructura del asfalto. ¿El resultado? Mayor resistencia a la fractura, así como una mejor plasticidad y flexibilidad de la superficie de la carretera.
La presencia de ceras en la mezcla reduce aún más la temperatura de producción del asfalto, lo que se traduce en un menor consumo de energía y una menor emisión de contaminantes a la atmósfera. Este es un argumento importante desde el punto de vista de la construcción sostenible de carreteras.
La investigación confirma la eficacia del nuevo material.
Las pruebas de laboratorio demuestran que el asfalto con adición de colillas de cigarrillos recicladas presenta una mayor resistencia al agrietamiento bajo tráfico pesado. El material también soporta mejor la retracción térmica, es decir, las deformaciones causadas por bajas temperaturas. El uso de esta tecnología permite la producción de betún con un alto contenido de materiales reciclados, lo que hasta ahora se asociaba frecuentemente con un deterioro de los parámetros del pavimento.
Aunque la tecnología se encuentra en una fase temprana de desarrollo, su potencial se considera alto. El uso de colillas de cigarrillos en la infraestructura vial resuelve dos problemas a la vez: la eliminación de residuos difíciles de gestionar y la mejora de la durabilidad de la superficie.
Foto ilustrativa: pexels-peter-dyllong-2158803154-36591302
